Pasado el carrusel de partidos ante los equipos grandes (para los cuales los de las trece barras no están preparados mental ni deportivamente) y tras un bagaje sonrojante en el casillero de puntos, el Betis de Chaparro comienza a despegar en su liga particular. Las dos victorias seguidas han llenado de esperanza la maltrecha moral del beticismo que sueña con poder despegarse del pelotón de la zona de abajo y, quién sabe, empezar a codearse con los equipos que aspiran, aunque sea por intentarlo, a cotas más altas y anchas.
Todo fue a costa de un Osasuna de Pamplona que vive sus peores días y que todavía no conoce la victoria en lo que llevamos de temporada 2008-2009. Es por tanto el peor arranque liguero en la historia del equipo rojillo que, para dicha de muchos, va rumbo a toda vela a segunda. También quedó claro el odio que tienen por aquellas inhóspitas tierras de bárbaros y nacionalistas acomplejados, a nuestra ciudad. Ayer, al parecer, sobre las 18:20 horas, “un grupo organizado de indar gorris” atacó con piedras, tuercas y otros objetos contundentes a los aficionados béticos que llegaban al estadio. Un joven tuvo que ser atendido en el Hospital Virgen del Camino de Pamplona, donde le dieron cinco puntos de sutura, y un agente fue evacuado al caerle un adoquín sobre un pie. A esto hay que añadir que dos vehículos sufrieron diversos daños, un coche patrulla de la Policía Municipal de Pamplona que se encontraba estacionado en las inmediaciones en un servicio de atención al tráfico y el autobús de los aficionados del Betis.
En cuanto al partido en sí, Mehmet Aurelio consiguió estrenar el marcador del Reyno de Navarra a saque de falta. El gol, en lugar de tranquilidad, elevó el estado de nerviosismo de ambos equipos. La sombra de la igualada pesaba sobre el césped, y pesó sobretodo a los de Paco Chaparro, a quienes el miedo al empate les impidió lucirse más y mejor. A los de Camacho, en cambio, les animó y a punto estuvieron de conseguirlo con un cabezazo de Portillo. En el minuto 85, Pavone sentencia el partido a favor del conjunto verdiblanco, tras el chute de Emaná, alojando el balón en las mallas y el 0 a 2 en el marcador definitivo.
¿Es el mejor de los mediocres? ¿Puede alcanzar cotas más altas? Se ha desatado una euforia desmedida en la afición verdiblanca. Conviene mantener la calma y la prudencia. Con el Betis, ya saben, nunca se sabe. Pero lo que sí es cierto es que ha llegado el momento de brindar un año diferente y de otro calado. Las primeras piedras y los primeros pasos parecen que ya se han dado.

Octubre 27, 2008 a las 4:01 pm |
Estimados Señores:
Quisiera decirles que estoy de acuerdo en que el máximo mandatario bético ha llevado a esta centenaria sociadad al abismo del ridículo y que el Betis se ha convertido en un contubernio de imposible governabilidad, tambien en que la política deportiva no deja de ser una paradoja caprichosa con un altísimo porcentaje de azar y un bajísimo índice de sentido común. Pero tambien quiero decirles que lo que se cuece allá por el fontanal o en los despachos del estadio poco o nada tiene que ver con el sentimiento bético de muchos de los que seguimos apoyando y alentando a nuestro equipo, con nuestras miserias (muchas) y alegrías (no tan muchas), seguramente el aficionado del Betis se merece otra directiva como tambien precisa otra oposición, y, tal vez, quizá tambien necesite una prensa, que no esté ni a favor ni en contra del Betis o su directiva, sino que nos cuente que el equipo lo hace bien, cuando lo haga bien, y que lo hace muy mal, cuando así suceda. Creo que los titulares, a veces, dicen mucho mas que el contenido y por eso les sugeriría que cuando el equipo juegue bien pero no marque se diga que ha jugado bien pero no ha tenido suerte, (no que faltan delanteros) y que cuando juegue regular y gane, se sea justo con los profesionales que juegan, y se diga que han estado acertados, a veces dá la sensación de que hagan lo que hagan, jamás podrán salir de la “mediocridad”. Saludos.
Noviembre 3, 2008 a las 5:32 pm |
Muy de acuerdo con Emilo.
Saludos