Mucho más que tres puntos

Mañana se disputa un partido trascendental para el devenir del Real Betis Balompié, al margen de los tres puntos que darían a la entidad verdiblanca una tranquilidad total y casi matemática.

La trascendencia de este partido viene marcada por el duelo entre banquillos, Chaparro- Emery. Ambos postulantes a ocupar el banquillo heliopolitano la próxima temporada.

Lopera, fiel a sus giros de guión y especialista en tensar la cuerda en negociaciones, dimes y diretes, ha sorprendido con una reunión hace pocos días con el actual entrenador bético. Da que pensar que esta reunión se produzca después de que a su opción número uno para ocupar el cargo del trianero, Unai Emery, le haya salido una nueva novia en el mercado: el Valencia. A cuyo interés hay que unirle el de la Real Sociedad.

Dicha reunión entre Lopera y Chaparro parece pues más un aviso al guipuzcoano, que un reconocimiento al trianero, pues si ya hubiera querido tenerlo renovado, tiempo habría tenido. Además esta misma semana se han filtrado rumores sobre la relación entre Chaparro y Momparlet, a la sazón el muchacho que atiende el fax y que en sus ratos libres ojea jugadores por el you tube. El director deportivo, nominalmente hablando, parece estar en desacuerdo con que el entrenador obtenga mayores cuotas de poder en materia deportiva y fichajes, esto es, tener voz y voto en los mismos. Eso, y que todos en la ciudad deportiva saben que Momparlet manda lo mismo que el Pretor, es decir, nada.

Lopera, pues, sigue fiel a su plan: le dice a Chaparro lo que quiere oir, conocedor de que éste en materia económica no pondrá ninguna traba, y que sus exigencias deportivas son las mismas que le han expuesto desde Serra: instalaciones decentes, ampliación de la secretaría técnica, grupo multidisciplinar trabajando en beneficio de los jugadores (psicólogos, dietistas, etc), pero no conretan nada, es decir, todo queda abierto a otra futura reunión. Con esto consigue ganar tiempo de cara a una afición y un vestuario, decantado por el trianero, mientras lanza un aviso claro al entrenador del Almeria: si quieres venir, olvida novias y exigencias.

Y mientras, mañana se juega un partido de fútbol, que nunca más que ahora, tiene visos de intrigante partida de ajedrez.

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