¿Quién dijo “salvados”?

 

Le queda bien poco. Puede que nada, pero de ahí a lanzar la idea…mientras fallen las matemáticas no hay pescado vendido. Llevaba Chaparro alimentando el sueño la semana anterior de dar caza al Sevilla F.C en el  próximo derbi. El gol de Senna dejó esas aspiraciones frenadas en seco y todo tal como estaba. La ansiada salvación debía esperar y dejaba al Betis como frontera altiva, aunque en primera línea, de los que no están exentos de quemarse vivo en los infiernos de la categoría de plata. No es cuestión de resultar nefasto agorero, pero sí de advertir que no está permitido relajarse…todavía.

 

Hay que puntuar en Almería pues si el Real Betis caé en tierras andaluzas y se dan un par de resultados en contra (sobre todo una victoria del Zaragoza) puede dejar “acongojados” a más de uno en heliópolis con una final ante el Valladolid, y lo que es peor, el temido derbi. Al igual que la liga la ganará un mediocre (de hecho en Europa ahora mismo el Real Madrid lo es), y el cuarto puesto lo ocupará un equipo que, sea cual sea, lo habrá conseguido a precio barato y de costo, la salvación parece que puede acabar siendo bastante más cara y difícil que en otros recientes años. Si el conjunto maño gana su próximo envite, parece que se puede vivir un auténtico colapso en la zona de abajo donde ni siquiera los 45 puntos darán una tranquilidad absoluta.

 

Ojo con la jornada que viene. No debe haber motivos para la relajación. El bético no merece tener que “volver a sufrir” algún que otro partido donde sea necesario sí o sí puntuar. El “Betis de Champions” de Chaparro es tan pródigo en hazañas incontestables como en ridículos estrepitosos. Digan lo que digan, poner la mano en el fuego por un equipo tan sumamente irregular, y lo que es peor, con elementos tan pésimos, es jugarse la cara y el cuerpo entero. Prohibido bajar el pistón. El de este Domingo no es un partido cualquiera. Es nada más y nada menos que el de la definitiva conquista de la primera división para otro curso más. O el del miedo si todo se tuerce y los resultados no acompañan. Mientras las miras están puestas en la renovación de Chaparro y el nuevo proyecto, la prudencia no debe dar lugar a rebajar la concentración. Bien se sabe que esta plantilla sin tensión es de los peores equipo de la categoría. Mucho cuidado.

 

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