La actitud bastarda y ruín del mecenas de encadesa y parásito verdiblanco vuelve a repetirse por enésima vez sin que a nadie coja por sorpresa.
Ruíz de Lopera se desmarcaba la semana pasada con unas declaraciones muy significativas:”Chaparro ha hecho un buen trabajo, al igual que todos”. Significativas por que no le concede al entrenador trianero ningún mérito especial en el resurgir del equipo hasta su virtual clasificación para la permanencia.
Sucede que vuelve a mentir dicho consejero delegado, pues el único que trabaja bien en esta centenaria institución vuelve a ser el entrenador. Y digo esto, por que la plantilla con la que tiene que trabajar tiene un nivel muy escaso. Fichajes como Somoza, Babic, Jose Mari no han demostrado absolutamente nada: con Somoza ni siquiera se cuenta para el próximo año, Babic es aún una incógnita que no sabe ni en el puesto que juega: se fichó como el nuevo Jarni, y en palabras del mismo Jarni:” Babic es un jugador del corte de Julen Guerrero”, y de Jose Mari mejor no hablar.
A estos individuos hay que añadirles otros fichajes que a dia de hoy no han rendido absolutamente nada: Sobis, en su segunda temporada sigue sin demostrar su valía, Odonkor tres cuartos de lo mismo, y los canteranos Arzu, Capi y Juanito corroboran partido tras partido que no están a la altura de un equipo de primera, por mucho que el capitán se haya vacunado contra la garrapata.
Sucede, además que el nivel de gran parte de la plantilla es igual de parejo, es decir, malo. Exceptuando el caso de Edu, las apariciones guadianescas de Mark González y la progresiva adaptación de Pavone, quien suple su lentitud y falta de técnica con su entrega y su lucha (Dani también era un futbolista de estas características, al igual que Robert y todos sabemos que están mejor donde ahora juegan).
¿Quién confecciona la plantilla? Quien aún crea que es obra de Manolo Momparlet es que es un ingénuo de cuidado. La respuesta es clara: Manuel Ruíz de Lopera.
Con éstos jugadores elegidos por Lopera, via Fax, intermediario (o youtube) el entrenador de turno tiene que hacer encajes de bolillos para sacar un rendimiento óptimo. Si, una vez superado el objetivo, el técnico propone algunos cambios la consecuencia es previsible: adiós por la puerta de atrás, colocación en su lugar de otro incauto, y vuelta a empezar. Así de fácil, así de patético.
Con estos antecedentes, la alineación que salga frente al Atlético de Madrid será un nuevo ejercicio de destreza táctica del trianero, donde previsiblemente él sea el único mal parado. Y digo esto por que si el equipo pierde, Lopera tendrá un nuevo argumento para no renovarle (Unai Emeri parece que no le ascos al Pedigree Pal o el Whiskas), y si gana, será un nuevo argumento para continuar la línea de fichajes sin contar en absoluto con la opinión de los técnicos.
Lopera siempre gana, y el Betis, con él, siempre pierde.

Abril 19, 2008 a las 3:39 pm |
NO PUEDE DECIRSE Y MÁS CLARO, NI MÁS ALTO, gracias de corazón porque ya pocos tienen esos relaños de llamar a cada cosa por su nombre y al CACIQUE CORTIJERO del Fontanal, que toma al Real Betis como una empresa más, CATETO, en el peor de los sentidos posibles (el de garrulo desconfiado que sólo cree en su manera de hacer las cosas, la providencia y el trabajo vano), él nunca se equivoca, son quienes les atacan los que lo hacen…¿NO LES SUENA A UNO BAJITO CON BIGOTE DE HACE 50 AÑOS?