La más que reprobable rajada que se marcaron Luis Fabiano y su impresentable representante José Fuentes tras el partido en Mallorca pone muy a las claras la pasta de la que está hecho el brasileño, un jugador tan inestable como impertinente, que parece haber olvidado tiempos pretéritos en los que a costa de la indignación del respetable se paseaba por el cesped del Sánchez Pizjuán.
La historia de Luis Fabiano en el Sevilla está llena de claroscuros. Sus inicios en Europa se remontan a principios de década con un efímero paso por el Rennes francés . De vuelta a Brasil alternó continuamente goles con tanganas que eclipsaron su genio. Aún así sus credenciales futbolísticas le valieron para volver a “hacer las europas” con el Oporto donde firmó una temporada que rozaba el desastre en lo personal y lo deportivo. Ya en la capital hispalense vivió una discreta primera temporada de adaptación que supo coronar con el primer gol de la final de Eindhoven. En su segundo concurso con el Sevilla comenzó a fimar números interesantes alternados, eso sí, con diferentes incidentes y salidas de tono que provocaron que el aficionado sevillista de a pie nunca profesara por Luis Fabiano un cariño especial.
La actual temporada estaba siendo un ciclón, reivindicándose como aquel genio que fue en Brasil e incluso retornando a su selección por la puerta grande. Para Jiménez tuvo siempre buenas palabras porque en boca del propio jugador el mister “hablaba mucho con él”. De hecho con el arahalense ha conseguido llegar a su techo como realizador. Actual pichichi de la Liga y candidato a la bota de oro. Lo que toca lo convierte en gol.
Una pena, sin embargo, que como profesional deje tanto que desear, anteponiendo los intereses personales a los colectivos justo en el momento en el que su equipo viene siguiendo una trayectoria escendente y se juega el objetivo de la temporada. Las palabras de su representante no hacen mas que jalonar una situación de por si kafkiana. Reproducirlas aquí sería tan gratuíto como innecesario.
Luis Fabiano Clemente, a la postre trabajador del Sevilla F.C. SAD, tiene seis partidos para demostrar en el campo que la fuerza que le quedaba no se le fue por la boca. Siempre que su inmediato superior, esto es, Manolo Jiménez, lo estime conveniente. No obstante, y esta no es más que la humilde opinión de servidor, el propio Luis Fabiano ha cavado su tumba como icono sevillista porque ha traicionado una confianza que le había costado ganarse, la de la afición.
Hace apenás un par de días el presidente Del Nido hablaba de “hacer un esfuerzo” para mantenerlo en el Sevilla la próxima temporada.
Es probable que haya cambiado de opinión.

Abril 17, 2008 a las 11:29 am |
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Mucha suerte y saludos
Andres
Abril 17, 2008 a las 3:34 pm |
vamos a aguantarlo y darle animos hasta final de tempora, el mismo animo de los dos añitos que le han estado dando en el sevilla f.c., yo le he visto muchos partidos por tv- en brasil antes de su ida y vuelta por europa y me encantaba como jugador, algunas veces se le cruzaban los cables con otros jugadores, todavia me sigue encantado logicamente como jugador, pero dejemos trabajar al sr, del nido y cia. que ellos sabran lo que tienen que hacer para el futuro del jugador bien sea en el sevilla u otro equipo, pero de lo que estoy seguro que si se va o lo venden a otra entidad, este no tiene futuro, al tiempo.
Abril 17, 2008 a las 9:59 pm |
Sinceramente a mí Luis Fabiano me parece un delantero del montón. Un jugador al que Mourinho no pudo sacarle rendimiento en Portugal y que ha tardado tres temporadas en realizar una temporada decente en el Sevilla. Y digo decente porque es raro el trimestre en el que no haya dado problemas o haya causado discusiones. Juande lo llegó a apartar del equipo en varias ocasiones por razones extradeportivas y no sé que pasó con Jiménez que está empezando a hacer lo mismo.
Ha tenido un buen año, le ha salido todo, pero como madridista espero que no nos lo cuelen en el Madrid.
Un saludo