
Cuando la dirección deportiva del Sevilla F.C decidió este verano que la gran promesa de la cantera pasara a engrosar directamente las filas de la primera plantilla, no eran pocos los agoreros que especularon con el posible error en el que incurría la entidad al privarle al joven jugador de un año de puesta a punto en la Liga BBVA con el filial. Pero el tiempo ha demostrado que la decisión, aunque no estaba privada de cierto peligro, fue y es todo un acierto. Diego Capel (sin acento en la “a”, como diría cierto tozudo e inaguantable comentarista del imperio de Sogecable empeñado en emular a San Juan Bautista) está demostrando que sus 20 años es un jugador con un potencial enorme, llamado a ser una de las figuras más importantes del fútbol internacional.
Por ello y como es lógico y normal, a Diego no le faltan ofertas. Como ya saben, aparece como futurible de gran número de equipos importantes de Europa: Arsenal, Juventus, Tottenham, Real Madrid… y ahora el Fútbol Club Barcelona (información, por cierto, de dudosa fiabilidad dada que la fuente viene del tal Roberto Gómez). Aunque ya hace algunos días el jugador dio calabazas a sus seguidores tras revelar: “Me llena de orgullo que se fijen en mí, pero mi cabeza no está en otro sitio que no sea el Sevilla”.
Sin embargo hay motivos para temer lo peor. Primero, porque su cláusula se torna cada día más ridícula si tenemos en cuenta su meteórica proyección (12 millones de euros), y… porque su representante es un personaje de nefasto recuerdo para la parroquia sevillista. René Ramos es un peligroso confidente, y aunque el susodicho también ha salido a la palestra para desmentir cualquier negociación, los aficionados hispalenses tienen el lógico temor de saber que no es “trigo limpio” el agente de su nueva perla, pues ya ha demostrado que es capaz de usa la táctica más vil para tensar una situación al límite. Por ello, y tal como ya empiezan a reclamar los mismos seguidores, la renovación y mejora contractual de este jugador debe pasar a ser cuestión prioritaria en el seno del Club. La imagen del maletín en la LFP del 31 de Agosto del año 2005 debe pasar a ser un mero recuerdo. Bueno o malo… pero irrepetible.
Escrito por Israel Moreno 
Escrito por Fran Sánchez 
Escrito por Adolfo Fernández 







